TEORIAS COGNOSCITIVAS
DE LA PERSONALIDAD
Por ejemplo, cuando
preguntamos a dos personas distintas sobre un mismo hecho, muchas veces
observamos que nos dan versiones totalmente diferentes. Estas diferencias en la
forma en que piensa la gente constituyen el núcleo de los enfoques cognitivos
de la personalidad.
En este tema nos
centraremos por tanto en tres aspectos:
• En primer lugar
la percepción: es decir en analizar las diferencias en la forma en que las
personas perciben la información. Lo que dos personas perciben, ante un mismo
suceso, puede ser bien distinto y, estas diferencias, constituyen parte de su
personalidad.
• En segundo lugar
cómo influen nuestras creencias y expectativas en nuestra conducta: lo que
esperamos conseguir, las creencias que tenemos sobre nosotros mismos…
• En tercer lugar
la interpretación: es decir cómo las personas dan sentido o explican los
acontecimientos que les suceden. Por ejemplo ante un accidente de coche uno se
pregunta ¿por qué sucedió esto?. Es posible que pienses: “esta calle estaba mal
trazada, la curva es demasiado pronunciada” o bien que pienses “soy un
conductor torpe y no pude controlar el coche”. La forma en que interpretamos
los sucesos también es un componente importante de nuestra personalidad.
1. CARACTERÍSTICAS
DEL ENFOQUE COGNITIVO DE LA PERSONALIDAD:
• Frente al énfasis
en los procesos emocionales y motivacionales en el desarrollo de la
personalidad subrayan la importancia de los procesos cognitivos, intelectuales
de la mente.
• Frente al énfasis
conductista en el estudio de la conducta manifiesta se centran en el estudio de
los procesos subjetivos intermedios que conducen a dicha conducta
• Visión holística
o global: Estudio de la persona como una totalidad
• Visión activa del
hombre: No se limita a responder pasivamente a los estímulos del ambiente sino
que procesa de manera activa la información que le llega.
Los modelos
cognitivos reconocen una naturaleza multidimensional de las funciones mentales,
en virtud de la cual se produce una interdependencia entre cognición, emoción,
afecto y conducta. Se adscriben a la metáfora del hombre que procesa
información del medio. En un entorno continuamente cambiante que demanda
capacidades adaptativas, el individuo construye activamente la realidad
mediante la selección, codificación, almacenamiento y recuperación de la
información presente en el medio.
La información
sobre sí mismo y sobre el mundo, que experimenta transformaciones cognitivas
afectara a las respuestas tanto emocionales como conductuales del individuo.
Antes de emitir una respuesta sea esta de naturaleza emocional o conductual los
individuos clasifican evalúan y asignan significado al estímulo en función de
sus esquemas cognitivos. Estos se describen como el conjunto de experiencias
del individuo provenientes de su interacción con el medio y se consideran
formados por creencias, supo cisiones, actitudes, visiones del mundo y
valoraciones de uno mismo.
GEORGE
KELLY
1905 - 1967
Modelos cognitivos de la
personalidad
George Kelly nació
el 28 de abril de 1905, en una granja cercana a Perth, Kansas. Fue el único
hijo de Theodore y Elfleda Kelly. Su padre era al principio un ministro
presbiteriano que se había retirado a la granja por prescripción médica. Su
madre era una profesora de colegio.
TEORÍA
La teoría de los
constructos personales se encuentra expuesta en la obra principal de Kelly
(“The Psychology of Personal Constructs”, 1955). Ya que no se encuentra
traducida al español, se puede obtener información sobre esta teoría en dos
obras más recientes: el libro de Landfield y Leitner (“Psicología de los
Constructos Personales”) y el libro de Fransella (“Personalidad”).
El postulado
fundamental y los once corolarios
El postulado
fundamental de la teoría de Kelly viene a decir que todos los procesos
psíquicos de una persona, incluida su conducta externa, están determinados por
el modo en que un individuo anticipa lo que va a pasar en el futuro: `Los
procesos de una persona están psicológicamente conformados por los métodos
mediante los que anticipa los acontecimientos.” En esta anticipación se
resuelve toda la teoría motivacional de Kelly: las personas se comportan movidas
por un principio intrínseco de anticipación de los acontecimientos. No es
válida la metáfora física del organismo como objeto que necesita una fuerza
para externa para ser movido; el organismo se mueve per se, porque es
organismo.
De este Postulado,
base de la teoría, se derivan los siguientes once corolarios:
Corolario de
construcción: “Una persona anticipa los acontecimientos construyendo sus
réplicas.
Así, al enfrentarse
a los fenómenos externos, las personas llevan a cabo procesos de abstracción
mediante los cuales encuentran en aquéllos un cierto orden y una cierta lógica.
Cuando se encuentra una significación y una regularidad, es posible anticipar los
acontecimientos (por ejemplo, las noches y los días, las estaciones del año, y,
sobre todo, el comportamiento de otras personas). En cualquier caso, es
necesario señalar que la estructura construida no está, para Kelly, en la
sustancia estructurada, sino que es creada por la persona.
Corolario de
individualidad: “Las personas difieren unas de otras por el modo en cómo
construyen los acontecimientos.”
Se expresa que la
base esencial de las diferencias individuales estriba en los procesos
cognitivos de construcción (interpretación). El claro carácter fenomenológico
de la teoría se pone de manifiesto aquí: dos personas con historias similares
pueden tener procesos psíquicos distintos (“no importa lo que el pasado hace
con el hombre, sino lo que el hombre hace con su pasado'), y, a la vez, una
cierta similaridad en la construcción asegura una semejanza en otros procesos
psíquicos, aun con historias personales dispares. La causa de estas diferencias
interpretativas entre personas de historia semejante no es explicada por Kelly.
Corolario de
organización: “Cada persona desarrolla, de modo característico y con arreglo a
su conveniencia para anticipar acontecimientos, un sistema de construcción que
implica relaciones ordinales entre los constructos."
Ni hay dos personas
con los mismos constructos ni, si las hubiera, habría dos personas con la misma
organización jerárquica de los constructos. Así, existen constructos supra
ordenados y constructos subordinados (por ejemplo, inteligente/tonto puede ser
un constructo subordinado a bueno/malo si la persona cree que “inteligente” es
un subconjunto de “bueno” y “tonto” lo es de “malo “. También inteligente tonto
puede ser un constructo subordinado a descriptivo/evaluativo, en el sentido en
que pertenece a uno de los polos del constructo supra ordenado). La estructura
del sistema de constructos tiene como función evitar el conflicto que podría
crearse si de dos constructos diferentes se desprendieran anticipaciones y
predicciones contradictorias sobre un mismo suceso. La estructura jerárquica
del sistema y las relaciones ordinales entre sus elementos organizan y
establecen prioridades entre los mismos, de forma que uno de los constructos
enfrentados siempre será prioritario frente al otro.
Corolario de
dicotomía: “El sistema de constructos de una persona se compone de un número
limitado de constructos dicotómicos.”
Nuestros modos de
ver la realidad se estructuran alrededor de ciertos constructos
(positivo/negativo, bello/feo, interesante/aburrido, etc.) que son bipolares, y
que se forman por la conjunción de dos elementos que se parecen en una
característica y un tercero que se diferencia de los anteriores en dicho rasgo.
Uno de los polos, llamado polo nominal o de semejanza, implica siempre la
semejanza entre dos elementos al menos: el otro, polo de contraste, sirve de
opuesto o negativo de aquél. La semejanza en el polo de semejanza no asegura la
semejanza del polo de contraste (por ejemplo, ¿qué quiere decir una persona
cuando califica a otra de “amigo”? ¿Qué no es enemiga? ¿Qué no es desconocida?
¿Qué es algo más que un simple conocido?). Toda la estructura del sistema
cognitivo se presta a este análisis matemático binario. Existen constructos que
aparentemente caen fuera de esta regla del corolario de dicotomía, pero un análisis
atento demuestra que no es así (por ejemplo, `alegre” se opone a “triste “,
“rojo” se opone a no rojo “, y “mesa “puede oponerse a “muebles que no son
mesas“ ya que “mesa” se configura por diferenciación ante “silla “, "cama”
o “armario “, no por diferenciación ante `intestino “, “atardecer” o
“afluente'). Los constructos que aparentemente toman una forma continua y no
dicotómica podrían ser en verdad descomponibles en su constructos dicotómicos,
de cuya combinación resulta una aparente escala “sin peldaños” (por ejemplo,
“guapo “/`feo').
Cuando de un
constructo solamente se conoce el polo nominal, se habla de constructo
sumergido con un polo emergente y un polo implícito. La tarea del investigador
será elicitar la expresión verbal de ambos polos con el fin de identificar la
dimensión personal completa del sujeto.
Corolario de
elección: `Una persona elige para sí misma aquellas alternativas de los
constructos dicotómicos a través de las cuales anticipa la mayor posibilidad de
extensión y/o definición de su sistema.”
Aquí, “una persona
elige para sí misma...” ha de entenderse como “una persona elige para
construirse a sí misma...”. Las personas se construyen a sí mismas utilizando
aquel polo de cada constructo que nos sirva mejor para predecir los acontecimientos
(“el tartamudo, el fumador, el depresivo, eligen serlo ya que así el mundo es
más coherente, tiene más sentido para ellos'). La ganancia en predicción viene
expresada por el concepto de elaboración del sistema. Esta elaboración posee
dos posibilidades distintas: la extensión o la definición. La elaboración por
extensión se consigue ampliando el rango de conveniencia de los constructos del
sistema de modo que se abarque un mayor número de fenómenos; la ganancia en
extensión tiene la contrapartida lógica de un mayor riesgo de error. La
elaboración por definición implica una precisión mayor, como si se fuese
afinando en las predicciones de modo que cada vez se predijera mejor el número
reducido de sucesos; la precisión predictiva supone la limitación consiguiente
en el número de fenómenos que abarca. ¿En virtud de qué procesos va a optar el
individuo por la extensión o por la definición? Unicamente en función de que
sea arriesgado o precavido (éste es un ejemplo de cómo las explicaciones
cognitivas se detienen en pseudo explicaciones).
Corolario de rango:
“Todo constructo es conveniente para anticipar un rango limitado de
acontecimientos.”
Expresa que, como
las teorías científicas, los constructos tienen siempre un rango de
conveniencia determinado, más allá del cual no son útiles, y un foco de
conveniencia referido a aquellos aspectos para los cuales son especialmente
adecuados.
Corolario de
experiencia: “El sistema de construcción de una persona varía con la
construcción sucesiva de réplicas de los acontecimientos “. La sucesión de
acontecimientos somete al sistema de construcción a un proceso permanente de
validación. La experiencia es la reconstrucción del sistema que realiza la
persona. Así, no es lo que ocurre alrededor del individuo lo que constituye su
experiencia, sino las construcciones y reconstrucciones que realiza de lo que
ocurre (“la experiencia no cambia al hombre, sino que el hombre se cambia a sí
mismo mediante un proceso llamado `experiencia”).
Corolario de
modulación: “La variación del sistema de construcción está limitada por la
permeabilidad de los constructos dentro de cuyo rango de conveniencia caen las
variantes.” El aprendizaje está limitado por características del sistema total
de constructos personales. La posibilidad de aprender de la experiencia y, por
tanto, de modificar el sistema dependerá de las características de aquél, y muy
especialmente de su permeabilidad. Un constructo es permeable si admite en su
rango de conveniencia nuevos elementos que aún no han sido construidos dentro
de ese marco, lo que supone la capacidad de añadir de modo discriminado
experiencias nuevas a las que ya abarca.
Corolario de
fragmentación: “Una persona puede emplear sucesivamente una variedad de
subsistemas de constructos que inferencial mente son incompatibles entre sí.”
Para responder al
problema de la excesiva racionalidad y lógica que parece desprenderse de los
principios anteriores, Kelly señala que en diferentes momentos, un mismo
individuo puede utilizar partes del sistema que no se deducen lógicamente unas
de otras; subsistemas inferencial mente incompatibles pueden ser integrados a
un nivel superior, con lo que queda explicada la existencia de contradicciones
en el comportamiento.
Corolario de comunidad:
“Los procesos psíquicos de una persona serán similares a los de otra en la
medida en que esa persona emplee una construcción de la experiencia similar a
la de la otra.”
Dos personas
expuestas a un mismo ambiente pueden construirlo de forma diferente y ser diferentes,
dos personas expuestas a ambientes diferentes pueden construirlos de forma
igual y ser iguales. Sin embargo, una base cultural común, a través de las
normas y roles sociales, asegura una cierta semejanza en los procesos
psíquicos. Por eso, los instrumentos que evalúan los constructos personales
encuentran, además de los constructos idiosincrásicos, un número de constructos
compartidos por los miembros de una misma cultura.
Corolario de
sociabilidad: “Una persona podrá desempeñar un papel en los procesos sociales
que involucran a otra en la medida en que esa persona construya los procesos de
construcción de la otra.”
Se trata del
corolario “psicosocial”: solamente podremos influir en otra persona si
construimos correctamente sus procesos psíquicos con nuestras propias
categorías. La capacidad de anticipar correctamente los constructos ajenos es
esencial para ciertas profesiones, como por ejemplo la psicoterapia o los
liderazgos.
Albert Ellis
Ellis nació en
Pittsburg en 1913 y se crió en Nueva York. Se sobrepuso a una infancia difícil
usando su cabeza, volviéndose, en sus propias palabras, “un solucionador de
problemas terco y pronunciado”. Un problema renal grave desvió su atención de
los deportes a los libros, y la disensión en su familia (sus padres se
divorciaron cuando él tenía 12 años) le condujeron a trabajar sobre la
comprensión de los demás.
TEORÍA
REBT (Terapia
Conductual Racional Emotiva) se define por el ABC en inglés. La A se designa
por la activación de las experiencias, tales como problemas familiares,
insatisfacción laboral, traumas infantiles tempranos y todo aquello que podamos
enmarcar como productor de infelicidad. La B se refiere a creencias (beliefs) o
ideas, básicamente irracionales y auto acusatorias que provocan sentimientos de
infelicidad actuales. Y la C corresponde a las consecuencias o aquellos
síntomas neuróticos y emociones negativas tales como el pánico depresivo y la
rabia, que surgen a partir de nuestras creencias.
Aun cuando la
activación de nuestras experiencias puede ser bastante real y causar un gran
monto de dolor, son nuestras creencias las que le dan el calificativo de larga
estancia y de mantener problemas a largo plazo. Ellis añade una letra D y una E
al ABC: El terapeuta debe disputar (D) las creencias irracionales, de manera
que el cliente pueda a la postre disfrutar de los efectos psicológicos
positivos (E) de ideas racionales.
Por ejemplo, “una
persona deprimida se siente triste y sola dado que erróneamente piensa que es
inadecuado y abandonado”. En la actualidad una persona depresiva puede
funcionar tan bien como una no depresiva, por lo que el terapeuta debe
demostrar al paciente sus éxitos y atacar la creencia de inadecuación, más que
abalanzarse sobre el síntoma en sí mismo.
A pesar de que no
es importante para la terapia ubicar la fuente de estas creencias irracionales,
se entiende que son el resultado de un “condicionamiento filosófico”, o hábitos
no muy distintos a aquel que nos hace movernos a coger el teléfono cuando
suena. Más tarde, Ellis diría que estos hábitos están programados
biológicamente para ser susceptibles a este tipo de condicionamiento.
Estas creencias
toman la forma de afirmaciones absolutas. En vez de aceptarlas como deseos o
preferencias, hacemos demandas excesivas sobre los demás, o nos convencemos de
que tenemos necesidades abrumadoras. Existe una gran variedad de “errores de
pensamiento” típicos en los que la gente se pierde, incluyendo…
1 Ignorar lo
positivo
2 Exagerar lo
negativo, y
3 Generalizar
Es como negarse al
hecho de que tengo algunos amigos o que he tenido unos pocos éxitos. Puedo
explayarme o exagerar la proporción del daño que he sufrido. Puedo convencerme
de que nadie me quiere, o de que siempre meto la pata.
Hay 12 ejemplos de
creencias irracionales que Ellis menciona con frecuencia.
12 Ideas
Irracionales que Causan y Sustentan a la Neurosis:
1. La
idea de que existe una tremenda necesidad en los adultos de ser amados por
otros significativos en prácticamente cualquier actividad; en vez de
concentrarse en su propio respeto personal, o buscando aprobación con fines
prácticos, y en amar en vez de ser amados.
2. La
idea de que ciertos actos son feos o perversos, por lo que los demás deben
rechazar a las personas que los cometen; en vez de la idea de que ciertos actos
son autodefensivos o antisociales, y que las personas que cometan estos actos
se comportan de manera estúpida, ignorante o neurótica, y sería mejor que
recibieran ayuda. Los comportamientos como estos no hacen que los sujetos que
los actúan sean corruptos.
3. La
idea de que es horrible cuando las cosas no son como nos gustaría que fueran;
en vez de considerar la idea de que las cosas están muy mal y por tanto
deberíamos cambiar o controlar las condiciones adversas de manera que puedan
llegar a ser más satisfactorias; y si esto no es posible tendremos que ir
aceptando que algunas cosas son así.
4. La
idea de que la miseria humana está causada invariablemente por factores
externos y se nos impone por gente y eventos extraños a nosotros; en vez de la
idea de que la neurosis es causada en su mayoría por el punto de vista que
tomamos con respecto a condiciones desafortunadas.
5. La
idea de que si algo es o podría ser peligroso o aterrador, deberíamos estar
tremendamente obsesionados y desaforados con ello; en vez de la idea de que
debemos enfrentar de forma franca y directa lo peligroso; y si esto no es posible,
aceptar lo inevitable.
6. La
idea de que es más fácil eludir que enfrentar las dificultades de la vida y las
responsabilidades personales; en vez de la idea de que eso que llamamos
“dejarlo estar” o “dejarlo pasar” es usualmente mucho más duro a largo plazo.
7. La
idea de que necesitamos de forma absoluta otra cosa más grande o más fuerte que
nosotros en la que apoyarnos; en vez de la idea de que es mejor asumir los
riesgos que contempla el pensar y actuar de forma menos dependiente.
8. La
idea de que siempre debemos ser absolutamente competentes, inteligentes y
ambiciosos en todos los aspectos; en vez de la idea de que podríamos haberlo
hecho mejor más que necesitar hacerlo siempre bien y aceptarnos como criaturas
bastante imperfectas, que tienen limitaciones y falibilidades humanas.
9. La
idea de que si algo nos afectó considerablemente, permanecerá haciéndolo
durante toda nuestra vida; en vez de la idea de que podemos aprender de
nuestras experiencias pasadas sin estar extremadamente atados o preocupados por
ellas.
10.
La idea de que debemos tener un
control preciso y perfecto sobre las cosas; en vez de la idea de que el mundo
está lleno de probabilidades y cambios, y que aun así, debemos disfrutar de la
vida a pesar de estos “inconvenientes”.
11.
La idea de que la felicidad humana
puede lograrse a través de la inercia y la inactividad; en vez de la idea de
que tendemos a ser felices cuando estamos vitalmente inmersos en actividades
dirigidas a la creatividad, o cuando nos embarcamos en proyectos más allá de
nosotros o nos damos a los demás.
12.
La idea de que no tenemos control
sobre nuestras emociones y que no podemos evitar sentirnos alterados con
respecto a las cosas de la vida; en vez de la idea de que poseemos un control
real sobre nuestras emociones destructivas si escogemos trabajar en contra de
la hipótesis masturbadora, la cual usualmente fomentamos.
Para simplificar,
Ellis también menciona las tres creencias irracionales principales:
1. “Debo
ser increíblemente competente, o de lo contrario no valgo nada”.
2. “Los
demás deben considerarme; o son absolutamente estúpidos”.
3. “El
mundo siempre debe proveerme de felicidad, o me moriré”.
Además de la
argumentación, el terapeuta REBT se asiste de cualquier otra técnica que ayude
al paciente a cambiar sus creencias. Se podría usar terapia de grupo, refuerzo
positivo incondicional, proveer de actividades de riesgo-recompensa,
entrenamiento en asertividad, entrenamiento en empatía, quizás utilizando
técnicas de rol-playing para lograrlo, impulsar el auto-control a través de
técnicas de modificación de conducta, desensibilización sistemática y así
sucesivamente.
Auto-aceptación
Incondicional
Ellis se ha ido
encaminando a reforzar cada vez más la importancia de lo que llama
“auto-aceptación incondicional”. Él dice que en la REBT, nadie es rechazado,
aún sin importar cuán desastrosas sean sus acciones, y debemos aceptarnos por
lo que somos más que por lo que hemos hecho.
Una de las formas
que menciona para lograr esto es convencer al paciente de su valor intrínseco
como ser humano. El solo hecho de estar vivo ya provee de un valor en sí mismo.
Ellis observa que
la mayoría de las teorías hacen mucho hincapié en la autoestima y fuerza del yo
y conceptos similares. Nosotros evaluamos de forma natural a las criaturas, y
esto no tiene nada de malo, pero de la evaluación que hacemos de nuestros rasgos
y acciones, llegamos a evaluar esa entidad holística vaga llamada “self”. ¿Cómo
podemos hacer esto?; ¿Y qué bien hace?. Ellis cree que solo provoca daño.
Ahí están,
precisamente, las razones legítimas para promover el propio self o ego:
Queremos mantenernos vivos y estar sanos, queremos disfrutar de la vida y
demás. Pero existen muchas otras formas de promover el ego o self que resulta
dañino, tal y como explica a través de los siguientes ejemplos:
·
Soy especial o soy detestable.
·
Debo ser amado o cuidado.
·
Debo ser inmortal.
·
Soy o bueno o malo.
·
Debo probarme a mí mismo.
·
Debo tener todo lo que deseo.
Ellis cree
firmemente que la autoevaluación conduce a la depresión y a la represión, así
como a la evitación del cambio. ¡Lo mejor para la salud humana es que
deberíamos detenernos a evaluarnos entre todos!.
Pero quizás esta
idea sobre el ego o el self está sobrevalorada. Ellis es especialmente
escéptico sobre la existencia de un “verdadero” self, como Horney o Rogers.
Particularmente le disgusta la idea de que exista un conflicto entre un self
promovido por la actualización versus otro promovido por la sociedad. De hecho,
dice, la propia naturaleza y la propia sociedad más bien se apoyan entre sí, en
vez de ser conceptos antagónicos.
Realmente él no
percibe ninguna evidencia de la existencia de un self transpersonal o alma. El
budismo, por ejemplo, se las arregla bien sin tomar en cuenta esto. Y Ellis es
bastante escéptico con respecto a los estados alterados de consciencia de las
tradiciones místicas y las recomendaciones de la psicología transpersonal. De
hecho, ¡considera a estos estados más irreales que trascendentes!.
Por otra parte,
Ellis considera que su abordaje surge de la antigua tradición estoica, apoyada
por filósofos tales como Spinoza. También considera que existen similitudes con
el existencialismo y la psicología existencialista. Cualquier acercamiento que
coloque la responsabilidad sobre los hombros del individuo con sus creencias,
tendrá aspectos comunes con la REBT de Ellis.
AARON BECK
Beck nació en
Providence Rhode Island, el 18 de Julio de 1921, siendo el más pequeño de sus
tres hermanos. Los padres de Beck eran inmigrantes judios. El nacimiento de
Beck se vio seguido por el fallecimiento de su hermana como consecuencia de una
epidemia de gripe. Después de la muerte de su hermana, la madre de Beck se
sumió en una profunda depresión. Beck considera que fue aquí donde se arraigó
su necesidad de control. Beck se sentía estupido e incompente después de sufrir
una enfermedad grave causada por una infección en un brazo roto. Sin embargo,
Beck aprendió como afrontar cognitivamente sus miedos y problemas; esto fue lo
que inspiró en años posteriores su teoría y sus terapias.
TEORIA
El modelo de la
terapia cognitiva de Beck parte de las investigaciones iniciales de este autor
precisamente con los sueños. Beck era partidario del modelo psicoanalítico y trataba
de demostrar que los sujetos depresivos tenían elementos simbólicos en sus
sueños de tipo masoquista. Lo que encontró más bien en sus investigaciones
fueron unos contenidos temáticos que reflejaban la visión depresiva del sujeto,
contenidos que tendían a distorsionar los pensamientos en el sentido depresivo.
En estas investigaciones iniciales se encuentra el inicio de su modelo
cognitivo de la depresión y otros trastornos psicológicos.
El modelo de
terapia cognitiva de Beck mantiene que los trastornos psicológicos provienen
con frecuencia de maneras erróneas de pensar concretas y habituales, maneras
que conforman las distorsiones cognitivas. Las "distorsiones
cognitivas" derivan a su vez de creencias personales o "significados
personales" tácitos o inconscientes aprendidos a menudo en las
experiencias de la vida infantil. Esos significados personales conforman un
segundo sistema cognitivo de tipo emocional ajeno al sistema racional de
pensamiento. Cuando por distintos eventos vitales se activan esos significados
personales que permanecían latentes o dormidos, irrumpen en la consciencia e
interrumpen el pensamiento racional, a través de los "pensamientos
automáticos" (contenidos de pensamiento involuntario, taquigráfico y
rapidísimos). Esos pensamientos automáticos son ajenos al análisis racional y
reflejan las distorsiones del pensamiento guiadas por los significados
inconscientes.
En el estado de
sueño se activarían los significados personales inconscientes, que se
expresarían de manera más arcaica aún en forma visual/imágenes. Los
significados se habrían activado previamente en el estado de vigilia mediante
determinadas preocupaciones, estados emocionales y actividades-problemas
relacionales importantes en la vida del sujeto en cuestión. Al estar ahora el
sujeto dormido, y en un estado de conciencia con mayor inhibición aún de su
sistema racional de pensamiento, se activaría la forma visual imaginaria de los
significados (ensueños). Los ensueños contendría las mismas distorsiones
cognitivas manifiestas en los pensamientos automáticos de la vigilia, y serian
expresiones de los significados subyacentes, o supuestos personales.
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